miércoles, 2 de agosto de 2017

¿Sabemos todo sobre el Factor de Protección Solar? Hoy te desvelamos algunas cuestiones muy importantes.

El FPS. ¿Sabemos realmente qué es? Posiblemente la cuestión fundamental es conocer cómo podemos averiguar cuál es el nuestro y el tiempo que éste nos permite estar expuestos al astro rey de una manera saludable.
El Factor de Protección Solar multiplica el tiempo que sin él, podemos estar al sol sin quemarnos. De modo que si podemos estar 15 minutos y usamos una protección 8, multiplicaremos 15 (los minutos) X 8 (FPS, elegido) y el resultado será el tiempo aproximado en el que podremos permanecer al sol con cierta garantía, en este caso, 120 minutos. Cuanto más alta sea la protección, ganaremos más tiempo de exposición. Pero, precaución, no es una cuenta exacta y va a depender mucho del entorno, no es lo mismo estar al sol y en la nieve (hay más riesgo por reflexión de la luz) que en el monte un día nublado. La oblicuidad con la que llegan los rayos solres a la tierra también incide y sin duda, la calidad del producto que vayamos a usar. De modo que lo mejor es protegernos siempre y generosamete, que la salud es lo primero.
La imagen puede contener: una o varias personas, calzado y exterior
Los primeros días de exposición siempre es preferible emplear un producto con un alto FPS e ir reduciéndolo según vayamos habituándonos a la exposición, día tras día.
La radiación ultravioleta es la que incide a modo de ondas sobre la tierra y vamos a distinguir 3:

  • UVC, son muy peligrosos, pero afortunadamente nuestro Ozono (que hay que cuidar) los absorbe y no representan amenaza para la vida terrícola.
  • UVB, sus ondas penetran en la epidermis y son los responsables de las quemaduras si no nos protegemos bien, pero también nos broncean, así que son amados y odiados por igual.
  • UVA, las capas profundas de la piel están expuestas a estas ondas y sin una protección adecuada hará que nuestra piel envejeza prematuramente, provocando en algunos casos melanomas. ¡Cuidado con ellos!

Tanto los UVA como los UVB, con el tiempo y bajo una exposición irresponsable, puede llegar a alterar nuestro ADN, pues los primeros se convierten en radicales libres que literalmente se "vuelven locos" y se "asocian" a cualquier cosa que los equilibre y a veces el emparejamiento no es el correcto y pasa lo que no queremos, alteración del genoma y posible causa de carcinomas y todo eso que no mola nada.
Es interesante saber que si durante nuestros primeros 15 años de vida nos protegemos adecuadamente del sol, reduciríamos en casi un 80% la posibilidad de sufrir cáncer de piel. Así que, ¡tomad nota!
Para terminar, veréis que existen, de entre los resistentes al agua, dos tipos: el water-resistant y el water proof. Con los primeros, podremos permanecer en el agua unos 40 minutos sin perder protección, mientras que con los segundos, la exposición se duplica. Esto es así con idependencia de el grado de FPS. Fuera del agua funcionan como hemos visto, multiplicando el timpo, en contacto con el agua los tiempos se reducen considerablemente. Concluyendo; importante atender a las condiciones de exposición, la calidad del producto, aplicar la protección mínimo 30 minutos antes de exponerse, (conviene que llegue a las capas profundas de la piel mediante su absorción) no escatimar en él, hidratarse bien y protegerse la cabeza. Y muy, muy imporatante, cada cuerpo es único y los tiempos siempre son estimados, debemos aprender a escuchar las necesidades de nuestra piel para poder protegerla adecuadamente.
Esperamos haberos aclarado algún concepto, estamos a vuestra disposición para cualquier duda y si queréis, conocer una exquisita gama de protección solar.


¡Feliz verano!

Lo más visto